Consejos prácticos para que tu blog se mantenga en el anonimato

John Chow de nuevo echando mano del guest blogging (ups, ¿no me mordí la lengua?) nos acerca una muy buena entrada regalada por Alan Johnson  sobre 7 razones por las que la gente se olvida de tu sitio:

  1. un nombre demasiado complicado de recordar: si bien en la originalidad y creatividad de c/u no se deben imporner normas, también es cierto que un nombre pegajoso, sencillo y todavía más, si atacas un nicho específico, que esté asociado a él, evitará que entres en los sitios por olvidar. A propósito, este artículo de porqué la marca ‘Obama’ está funcionando.

  2. una plantilla aburrida y muy utilizada: sin olvidar que los contenidos son la médula espinal de todo sitio, el usar un theme o estilo ya ‘choteado’ puede provocar en más de tres una sensasión de monotonía que no permita al usuario distinguirte de otros sitios; una buena cabecera y cambiar un poco los tonos te puede salvar de ello.

  3. un mal título: puedes elegir el dominio perfecto y la plantilla menos vista en la historia de la web, pero si el título con el que te lanzas al ruedo no es favorable… puntos menos. Abusando de la confianza de José a secas, en los comentarios de la entrada que le dediqué como amigo del blog, divagábamos La Bloguería y yo sobre la ‘pronunciación mental’ de su antiguo nick… cuando la cosa va de relajo no pasa nada, pero para dar el pounch vaya que sí.

  4. contenido horrible: esa es la traducción textual desde el artículo de Alan, pero claro nos queda todo lo que engloba: copypasteo a granel, poca atención a la ortografía, escasez de atención a las normas de redacción, comenzar con una idea y terminar con otra, amarillismo… Sin duda la mayoría de los sitios de este tipo se convierten en lugares de pisa y corre.

  5. mala navegación: y aquí digo presente y me exhibo publicamente con una sana opinión que uno de los lectores del blog amablemente me dejó mediante la fórmula de contacto: “para recomendarte una mejor organizacion a tu sitio, lo noto demasiado encimado, veo pocos espacios y muchas letras, anuncios , blogs, temas, la verdad no encuentro un orden ni un esquema adecuado…”. Ouch.

  6. pocas actualizaciones: en esta vorágine de la información y que objetivamente critica Fernando actualizar poco… más bien, actualizar irregularmente es sin temor a equivocarnos una ‘causal de divoricio’ entre los prospectos de lectores y tu sitio. Ojo que no se trata de promover la actualización a mansalva, sino organizada y que despida tus intenciones de formalidad.

  7. nada que te haga destacar: no se trata de colgar ningún anuncio neon ni cosas por el estilo, pero si agregar un pequeño handicap que le otorge su encanto propio al sitio, y puede ir desde tu estilo de redacción, acogida que des a los comentaristas, iniciativas que promuevas, novedades que te saques de la manga de vez en cuando… Y no necesitas inventar necesariamente, puedes adoptar y enriquecer muchas que ya hay en otras partes.

Y bueno, ya que tocamos el útltimo punto, mando un ¡gracias! a quienes ya se apuntaron en la iniciativa ladrona, y a los que no, siguen gustosamente invitados.