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Ofreces información correcta, o lo más apegada a ello (nunca falta que caigamos en una trampilla, les sucede hasta a los grandes)…
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Acostumbras incluir tu punto de vista, o acercas distintas opiniones sobre lo que estás tratando (diría David, esos pequeñas pinceladas de contenido “propio”)…
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Eres atento a mantener conversación extra -sobre el tema- a través de los comentarios que tus lectores dejan en lo que publicas (no importa tengas por captcha un algoritmo)…
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Si tengo una duda puedo consultártelo privadamente a través de la forma de contacto de la que dispone tu blog o el email que ofreces en el Acerca de…
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En lo que escribes se aprecia que eres una persona con sentido del humor y aprecio a la vida, más que autómata más de la blogósfera…
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No “olvidas” citar las fuentes de donde provienen tus entradas, o los hechos/motivos/razones/sinsabores que te motivaron a escibrir tal o cual cosa…
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Añades en tus artículos las actualizaciones que más de una vez se vuelven necesarias y las cuales complementan tu trabajo si necesito hacer una consulta futura…
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Cuando paso a tu blog (lo confieso, te sigo desde el feed) me siento como en casa y se donde encontrar las cosas: categoría, nube de etiquetas, cajón de búsquedas, etc…
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Así mismo, no me incomodas con publicidad contextual (ok, AdSense) que me implique hacer scroll para empezar a leer el contenido, mucho menos con popups o ventanitas misteriosas…
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Has tenido el detalle de venir a comentar en alguna entrada de mi blog, con lo que me abres una puerta -a través del enlace incluido en el nombre- para conocer el tuyo y disfrutar lo que escribes…
Entrada ligeramente inspirada en 10 Comelling Reasons People Read YOUR Blog (como puedes ver, el contenido es “experiencial”) y propulsada por Los decálogos de la blogcosa, sana y educatívica crítica a tanta traduccioncilla de la que a veces abusamos (y me llevo mi rebanada de torta).

imagen: arquera