Si bien en muchos de los artículos que en este blog se han escrito una reiterada recomendación es enfocar la temática del sitio, nunca viene a mal recordar una de las premisas fundamentales de mantener una bitácora: no deja de ser TU ESPACIO DE EXPRESIÓN PERSONAL, por más “profesional” que ésta se haya vuelto.
Espero no ser tildado en un futuro no muy lejano de hereje e incluso en próximas ocasiones vuelvas a encontrar en una o más entradas consejos del tipo: “No diversifiques los temas que abordas”, “Evita escribir intimidades que, sinceramente, a pocos por no decir a nadie le interesan”, entre otras. Artículos que como muchos de los ya han aparecido por acá, antes de pretender adoctrinar van con la mejor intención de ser un empujón colaborativo (¿cuántas veces los comentarios no han terminado siendo más enriquecedores que lo escrito?) entre los que disfrutamos ésto que se le conoce como blogging, así te guste hablar de historia, de humor, de bebés, de marketing o hasta de cocina.
Y ya sea un pequeña nota personalísima como la de Alan en Paraíso Geek o todo un serial como el Christian Leal en El Francotirador, tanto hables de asuntitos geek como del repudio a las instituciones de tu país por el servilismo ante el OOXML, nunca debe(s)-rías- perder el gusto de escribir (y publicar) lo que más te nazca. Y enhorabuena por quienes lo comprenden.

