El blog: tu espacio de expresión personal
Si bien en muchos de los artículos que en este blog se han escrito una reiterada recomendación es enfocar la temática del sitio, nunca viene a mal recordar una de las premisas fundamentales de mantener una bitácora: no deja de ser TU ESPACIO DE EXPRESIÓN PERSONAL, por más “profesional” que ésta se haya vuelto.
Espero no ser tildado en un futuro no muy lejano de hereje e incluso en próximas ocasiones vuelvas a encontrar en una o más entradas consejos del tipo: “No diversifiques los temas que abordas”, “Evita escribir intimidades que, sinceramente, a pocos por no decir a nadie le interesan”, entre otras. Artículos que como muchos de los ya han aparecido por acá, antes de pretender adoctrinar van con la mejor intención de ser un empujón colaborativo (¿cuántas veces los comentarios no han terminado siendo más enriquecedores que lo escrito?) entre los que disfrutamos ésto que se le conoce como blogging, así te guste hablar de historia, de humor, de bebés, de marketing o hasta de cocina.
Y ya sea un pequeña nota personalísima como la de Alan en Paraíso Geek o todo un serial como el Christian Leal en El Francotirador, tanto hables de asuntitos geek como del repudio a las instituciones de tu país por el servilismo ante el OOXML, nunca debe(s)-rías- perder el gusto de escribir (y publicar) lo que más te nazca. Y enhorabuena por quienes lo comprenden.




¿Qué tal? Mi nombre es Víctor Esparza, bienvenid@ a 















April 18th, 2008 at 9:00 pm
En serio Víctor, que antes de ese post yo no veía las cosas así de claras. Hasta pensé que me crucificarían por postear eso, dada la temática del blog. Que equivocado estaba. Saludos, desde Tabasco apunto de inundarnos de nuevo.
Felicitaciones por tu gran trabajo.
April 19th, 2008 at 1:32 am
Como bien dices cada uno es su blog debe expresar lo que quiera, acorde o no con la temática, otra cosa es que lo haga un hábito y le afecte de cara al posicionamiento pero ese es otro trema y al fin y al cabo es decisión del blogger.
Muchas gracias Víctor, ya sabes
Un saludo avinagrado.