-
Seguir los enlaces que se incluyen en los artículos, al grado de algunas veces terminar con 3 o 4 lecturas complementarias a la original, y otras prometer al dios de la web no volver a visitar ese blog por no incluir ninguno.
-
Dejar comentarios en muchos de los posts que leemos (más de una vez para demostrarle a su escritor que somos más omnisapientes que él pero), la mayoría de las veces complementando lo que ya se menciona.
-
Utilizar las formas de contacto para tener una comunicación directa con el administrador del blog sobre asuntos tanto de los contenidos, como del diseño, todo desde luego, dentro de un espíritu de camadería y fraternidad por pertenecer al universo blogosférico.
-
Agregar en el explorador o a través de algún sistema de social bookmark aquella lecturas que merecen pertenecer a la colección o de las cuales en una ocasión posterior nos apoyaremos para redactar (o copypastear en definitiva) un post.
-
Probar cuanta herramienta, aplicación, red social o lector de feeds online aparezcan, pues, optimistas que somos, no perdemos la esperanza en que tarde o temprano una de ellas vendrá a revolucionar nuestra convivencia con Internet.
-
Leer al menos una vez al día nuestro lector de feeds, nucleo cuasidevocional en torno al que concentramos toda nuestra atención devorando en instantes decenas de palabras con el propósito de dejarlo en 0 y esperar que pasen 24 horas para realizar de nuevo el mismo ritual.
-
Hacer limpieza del mismo una vez a la semana, pues no cualquiera tiene derecho a estar entre nuestros feeds y si en el tiempo de gracia que le dimos no cumplió con las expectativas que nos despertó al momento de agregarlo, tan simple como clickear “Anular suscripción”.
Los dejo que voy a terminar algunas lecturas, comentar en un par de posts, contestar correos procrastinados, agregar en mi Del.ici.ous 5 artículos que me parecieron interesantes para posterior desglose, trastear un poco en Audiko, dejar en ceros Google Reader y esperar una hora para escribir de nuevo un post y seguir tras ello la misma rutina arriba mencionada. Sí, el título les puede resultar muy parecido al de esta entrada en Kabytes, ya que con verlo se me ocurrió enlistar los correspondientes en bloggers.
Pd.– si has leído ya otras entradas de este blog, sabrás que algunas cosas llevan su inocente grado de ironía.
