Me encuentro en LastInfoo un singular e interesante artículo de Laura Camila: El lado humano de los blogs adictos, categoría en la que yo y algunos de los que se pasan por aquí con demasiada facilidad caeríamos, y en el cual se detiene ante la pregunta del millón: “¿cómo será la vida familiar y personal de esos personajes que pasan su vida “posteando”, comentando y navegando por cientos de blogs en el ciberespacio?”.
Si bien habrá pocos que estén completamente simbiotizados con la matrix -los hay por gusto y por oficio- es verdad que si a los miembros de mi familia les compartiera la siguiente lista de items después de una cara gigante de What? lo primero que pensarían en c/u sería:
- lector de feeds: aparatejo para escanear alguna cosa extraña como en las tiendas departamentales;
- vencimiento del hosting: derrotar al enemigo en algún juego virtual;
- efecto meneame: escozor en el interior del pantalón;
- comentarios sin no-follow: ¿sin, no? ¡pónganse de acuerdo!;
- caída del servidor: tropezón de una persona muy servicial.
A propósito de estos “danmificados del blogging”, Laura enlaza el desafortunadamente no continuado blog Viudas y viudos del blog, en el que Emiliana, esposa de un blogger colombiano famoso, durante algunos meses hace un par de años hacía reseña de lo incómodo que el tercero en discordia de su relación conyugal no fuera la vecina de junto o la frondosa secretaría de su marido, sino… la Internet.
Señala Emiliana como indicios de viudez:
1. Si su pareja dice “ya vengo voy a apagar el computador” y se demora más de una hora en esta sencilla labor.
2. Si para ir de vacaciones preguntan siempre “¿tienen conexión a Internet?”
3. Si en los centros comerciales trata de conectarse para ver que compentarios le han escrito a pesar de los escotes que le pasan por el frente.
4. Si el domingo por la tarde el computador se convierte en su mejor compañía hasta altas horas de la madrugada.
5. Si entre semana las horas con la familia se reemplazan por un saludo rápido mientras se prende el computador y luego desaparece.
6. Si toca servirle los alimentos al lado del computador o resignarse a que todo se enfrie servido en el comedor.
Fuera de lo gracioso que pueda resultarnos, más de una esposo/esposa novio/novia hijo/hija padre/madre amigo/amiga están sufriendo en este preciso momento de esos ataques de celos de no poder compertir con la computadora. Pienso que nunca está de más voltear un poco y mirar quien pudiera estar pidiendo en el mundoreal de nuestra atención. Y bienaventurados aquellos que usamos Windows que podemos dedicar más tiempo a los nuestros en los que arranca el pc.