A pesar de la non-grata recepción que los expertos y conocedores le han dado al nuevo (con un trabajo atrás de al menos 7 meses) servicio de Google Knol, que van desde la crítica por su intento de competir puerilmente contra la Wikipedia hasta el no menos criticable también extraño buen posicionamiento en tan corto tiempo de muchas de las páginas apenas producidas en la plataforma, pienso (y supongo que así como yo muchos más) que tendremos que ir acostumbrándonos a él y, como lo hemos hecho con La Wikipedia, a convivir junto a él. ¿Actitud derrotista? Cuando no eres el dueño del carro no puedes decidir a que horas retirarte de la reunión, así de simple.
Enumero 4 motivos por los que sostengo lo anterior:
-
Yo no estoy metido en los zapatos de un wikipedista, pero si a mí wikipedista de gran y noble corazón me ofrece “la competencia” la opción de tener una ligera recuperación de los contenidos que escribo mediante la publicidad que se clickee en los artículos que añada, bien me la pensaría pues “de amor no se vive”. No dudo que tardarán pronto -si no es que ya andan por ahí- cientos sino miles de wikipedistas renegados (o mercantilistas). Ojo, que no juzgo.
-
Así mismo, no sobrarán los webmasters, bloggeros y demás que aprovechen el espacio para generar tráfico para sus sitios. ¿Ataque al espírtu? En absoluto, Google lo permite pues si bien los enlaces salientes llevan etiqueta no-follow por lo que de nada servirían para posicionar u obtener pagerank, si consigues colocar un artículo que tenga como refencia un sitio de tu pertenencia con el tiempo estás consiguiendo una fuente indirecta más de visitas. ¿Qué es tedioso la redacción? A los 3 días ya se habían programado autogeneradores de contenido para Knol, así que en ese sentido no giraría el obstáculo.
-
La maquinaria Google anda desbocada y cuando se propone algo, se lo propone aunque terminen saliéndoseles las cosas de control; ejemplo de ello abandonar Google Pages y sustituirlo por Google Sites. Los chicos de Montain View pueden darse ese lujo de decir “ah ésto ya no sirve… bah, cámbialo por ésto otro”, “compra Jaiku y enlátalo…”, “No, no le prestes mucho atención a Blogger, sabemos que podemos convertirla en una maravilla de plataforma para blogs, pero… dejémoslo para luego”. Si ahora andan animados con Knol -que hasta premiarán con -se estima- 1 millón de dólares a la compañía alemana de aspiradoras que posee el dominio, y sin necesidad de dar picones al algoritmo para ello la irán colocando en donde debe estar: entre los resultados de su buscador. Y eso no lo conseguirá ninguna indicación de Matt Cutts sino los cibernautas añadiendo contenido, consultándolo y enlazándolo.
-
Y una última pero no por ello menos preponderante: los expertos y conocedores, y aquellos que nos la damos de sabedores de las cosas -me incluyo- no somos ni la menor ni más escasa representación de los internautas. De hecho, cada día se suma más gente a su primer contacto por primera vez a Internet y para ellos será tan nuevo y con el tiempo tan familiar encontrarse con La Wikipedia que con Knol. En un año serán leyendas urbanas nuestros cuentos de que Google es un diablo de 4 cabezas que quiere acaparar todo el mercado -que lo quiere- y estaremos los mismos que ahora lo estamos diciendo que Knol juega sucio, aunque lamentablemente en proporción menor.
