Pues ahora resulta que aquel GRAN COLISIONADOR DE HADRONES, sí, el mismo que hace meses nos puso a muchos a parlotear de él la más diversa variedad de cosas -desde las más serias hasta las más banales-, sí, ese mismo que atrevidamente osa llevar el apelativo de LA MÁQUINA DE DIOS, sí, ese mismito que a los pocos días de arrancar “tronó”, pues, no lo era tal, o sí, o el caso es que tiene un hermanito norteamericano, de lo que me entero por la BBC.
Copio textual de la nota (las negritas por cuenta mía): “Y científicos que trabajan con un poderoso acelerador basado en Estados Unidos aseguran tener más de un 50% de posibilidades de descubrir la partícula. “La demora ha permitido a los investigadores estadounidenses incrementar sus actividades con el acelerador Tevatron y extender la vida útil de la máquina a dos años”, dice el periodista de la BBC Matt McGrath, desde la Conferencia de Ciencia Americana en Chicago”.
Bueno, y me pregunto, ¿Cuándo diantres pensaban hacerlo de dominio público? (o al menos del mío no lo era y me bastaría googlear un poco para enterarme de la baaasta documentación que respecto a este “nuevo colisionador” existe)… ¿Un día antes de arrancarlo, mediante una meticulosa y adornada nota de prensa? Todo esto me hace pensar que, si de por sí no somos nadie, cuánta cosa a fin de cuentas “pensamos” está bajo nuestro control y/o alcance y en realidad vano espejismo. Vaya, ahora ni lo que subamos a Facebook o la cantidad de colisionadores de hadrones que pupulan por el mundo.
Por cierto y sólo para la anédota, tras leer la nota me fue imposible no recordar aquella escena de la película Contact, en la que después de destrozarse por el atentado la “primera máquina”, le hacen del conocimiento a Jodie Foster de una segunda, construida en secreto en unas islas japonesas. En fin.

* Ouch, en el último párrafo enlacé a la Wikipedia, espero no llevarme una reprimenda del buen Fer.