Kindle DX por aquí, Kindle DX por allá, Kindle DX acullá… bastante se ha dicho ya de la nueva versión “salidita del horno” del lector de libros electrónicos oficial de Amazon, que si bien incluye linduras que a su antecesor le faltan -más que antecesor, digamos hermano mayor- como espacio de hasta 4 Gb y capacidad nativa para leer PDF, por otra parte me da un tufo de ir a contracorriente que terminará por convertirlo en uno de los gadgets FAIL del año. Basta ver la cara del chico de la publicidad, esa cara de “¿qué hago con esto entre mis manos?” para darnos una idea (el video completo):

Ahora sí, entrando a detalles, me detengo al menos en 3 que bastarán -desde mi percepción- para indicarle a más de dos que LA TECNOLOGÍA APUNTA HACIA OTRA DIRECCIÓN, y si lo que pretenden es salvar a la prensa, de ese modo tampoco lo conseguirán -lo tendrá que hacer solita o atenerse a las concencuencias-. Pero veamos…
* ¿489 dlls x una pantalla de 9.7 pulgadas? Si por 320 me puedo hacer de una Acer Aspire One 8.9″ de 160 Gb, me la compro, me ahorro 169 y les mando una tarjeta de felicitaciones de tuparada.com. Ni vuelta de hoja respecto a lo carísima en proporción a otras alternativas portátiles (y una AAO como la que menciono lo es).
* ¿Blanco y Negro? ¡WTF! Si la intención -en verdad, que sí lo creo- es animar la suscripción en línea a medios tradicionales como periódicos y revistas, BIGFAIL: que alguien les avise en Amazon que tales canales de comunicación tienen ya su buen tiempo publicándose A COLORES y que navegar en ellos A COLORES es tan sencillo desde cualquier modesto celular.
* La tendencia es a reducir. Enterarse que la venta de computadoras portátiles tiene ya su rato estancada en Japón vs el número de smartphones que se adquieren ya no sorprende a nadie; el punch del iPhone lo demuestra y por ejemplos no terminaríamos. Apelar a lo contrario -aclaro, en lo conscerniente a la tecnología- hay que dejarlo a los salmones y su carrera reproductora anual.
Como dato curioso, podemos añadir la tendencia del Kindle a colocarse mejor entre los usuarios mayores de 35 años, como mencionaba M. Amartino en días pasados. Y no es que la lectura o los gadgets de este corte no se cuelen entre la muchachada, pero los factores arriba mencionados terminan pesando más que mantener la romántica idea del aparato sólo para leer. Pero a quien le guste, a comprarlo. Y los que no, a la antigüita, como la amiga de la foto:
