
Solidaridad es…
Olivar que “no te toca” y ponerte con esa ayuda extra que te han solicitado o atender aquella cosa en la que nadie ha reparado pero que a todos les traerá gran beneficio;
Luchar palmo a palmo por los ideales con los que has crecido, y no traicionarlos a las primeras de cambio;
Ignorar que ese que está en apuros alguna vez te hizo mala cara y socorrerle en la medida de tus posibilidades; corrijo: por encima de ellas;
Dar todo, todo eso que le llamas GANAS, para que esa mano que ofreces realmente sea cálida y auxiliadora;
Atreverse a romper estereotipos y actuar en contrar del status quo: olvidarte de lo políticamente correcto y simplemente ser cercano al que lo necesita;
Recibir criticas, correcciones, opiniones y consejos de buen gusto y entendiéndolas como una oportunidad de crecimiento;
Ir a donde otros no se han atrevido, navegar los mares en los que otros han naufragado, salir airoso de las batallas a pesar de llevar 3 derrotas a cuestas;
Dudar de aquellos que te digan “No se puede hacer nada por esa persona”;
Animarse a cansarse con alguien, a llorar con alguien, a soñar con alguien: por alguien, por algo, por todo;
Decir, con la sonrisa cansada y las manos desgastadas: LO HEMOS CONSEGUIDO.
Y corono este sencillo acróstico y mi participación en esta hermosa campaña con el tremendo regalo que en forma de poema nos concedió Mario a todos los solidarios de espíritu al igual que él.