Por “asuntos laborales” (de los que ya en su momento compartiré con uds) apenas puedo presumir que esta semana empecé a utilizar Google Docs, y vale decir que la experiencia ha sido completamente grata. ¿Por qué no antes? Porque no me gusta usar las cosas en modo guay y si no tienes un documento para compartir con un tercero, bien cumple el proósito cualquier editor de texto en local -OpenOffice en mi caso-.
Pero si la cosa es machacar un mismo archivo y en el que meterán mano 2 o más personas, las opciones “colaborativa y en la nubes” son la solución, y la de Google en particular porque como ya-casi-todos-somosesclavos-tenemos-gmail cuestión de dar click en el botón adecuado y listo: las herramientas más indispensables a la mano y un repertorio de funcionalidades suficientes pa’ no quejarse, entre las que destaco:
- autoguardado -VITAL para los no acostumbrados al continuo ctrl+s,
- facilidad de compartir y elegir entre solo lectura o edición,
- revisor ortográfico,
- inserción de etiquetas de “Comentario” para llamar destacar algo,
- traducción automática del documento,
- Seguimiento del historial de revisión -cronología de las ediciones, magnífico.
Y supongo contará con otras más; sería perrón que incluyeran un widget para gtalkear desde el doc -al estilo gmail– aunque supongo o ya existe o para esos detalles se montaron Google Wave. Y un alerta de que has recibido nuevos emails relacionados. En fin, alguna cosa que me haya dejado y sea de utilidad, no duden en compartirla.