I'll be back

Ajá… Espero no causar infartos entre los viejos de la parroquia, pero ni andaba muerto ni de parranda, ni en situaciones hospitalosas como la ocasión anterior, simplemente MUY ABSORBIDO por distintas chambitas tanto online como de la #vidarial que lamentablemente tenían a este hijo de mis entrañas en el olvido.

Y si bien hubo un hijo pródigo, ¿por qué no un padre de similares condiciones? Aún así, adelántome: tampoco se esperen un bitelia o uno-de-esos-blogs-de-cantidades-industriales-de-posts que uds. adoran en sus agregadores de feeds -claro, si aún no han botado al GReader por el caño-. Pero me será grato saberles por aquí pasando a enterarse de mis conjeturas con el estilo que ya me conocen un par de veces por semana. Y para los nuevos, ¡Bienvenidos! y pásenle a lo barrido.

Pd.- Los (perros) trolles no muerden.