¿Estudiar un master? Dilema resuelto

Con cierta regularidad he leído: ¿Y para qué sirve estudiar un master? Pareciera que con mucha facilidad se contagia una actitud pesimista ante continuar formándose academicamente, sobre todo a) cuando significa en la mayoría de los casos un gasto más que sufragar; b) cuando no hay garantías reales de contar con un ingreso para solventarlo.

Bajo dichas expectativas hasta el panorama más esperanzador puede volverse turbio en un santiamén, y sin embargo, sigo sosteniendo que mantener una actitud de formación permanente es indispensable en esta época de competitividad globalizada, y además está respalda por la certificación que otorga una institución docente acreditada. Es muy cierto, desde luego, que el autodidactismo siempre resulta un recurso muy efectivo pero al momento de presentar un CV -por irónico que se escuche- se lee mejor el mencionar que se cuenta con una especialización en x, y o z que 1,000 horas de Google avanzado.

Ya en el 2008 el 50% de los egresados de una carrera universitaria consideraban el estudio de un master como la única manera de hacer frente a la alta competencia que hay actualmente. Ese “actualmente” en 4 años se ha estrechado de tal manera, sobre todo con la facilidad que hay para la contratación de personal en cualquier parte del mundo, fenómeno en el cual -sobre todo en las áreas de ingeniería- los asiáticos (y los indios en particular) llevan mano. Así que ninguna oportunidad de mantenerse en esa carrera por la competitividad debe ser desestimada.

Si a lo anterior sumamos las facilidades de las que hoy en día se disponen para cursar programas de posgrado on-line se reduce las complicaciones -sobre todo de tiempo- que pudiera significar aventurarse en esta aventura. Y remato esta breve reflexión acerca de los beneficios de continuar con la formación académica con uno de mis pensamientos recurrentes: «el tiempo como quiera pasa». Por tonto y simple que se escuche, ¿cuántos proyectos hubiéramos comenzado hace 3-4 años que hoy estarían ya rindiéndonos frutos? No dejes pasar el tiempo, que éste como quiera se las ingenia para pasar…

MBA, continuando la formación universitaria

En el año 2003, un estudio del investigador Enrique Luengo González reportaba que durante la década de los noventa la educación superior en México intentó responder a los patrones internacionales y la dinámica de la economía, empujado por el proceso de globalización en el que se encontraba involucrado el país, siendo el más claro ejemplo de ello la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá en 1994.

Dicho fenómeno se tradujo por parte de las instituciones educativas de una mejor atención en los criterios de calidad y excelencia, sin descuidar la equidad y cobertura. 20 años después, podemos considerar la educación superior impartida en nuestro país a la par de la otros países con economías emergentes, colocándose, como muestra de ello, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como la segunda mejor institución de educación superior de Iberoamérica, un muy valioso mérito.

Y son las exigencias laborales actuales las que empujan a los profesionistas egresados de nuestras universidades a no detener sus estudios y enrolarse en una actitud de formación permanente que les mantenga en contaste actualización y enriquecimiento de sus habilidades. Una herramienta para ello es el cursar un MBA (Master in Business Administration) el cual permite la capacitación en diferentes programas educativos de éxito en un contexto internacional, y la que otorga al egresado las garantías necesarias para poder competir con otros profesionistas bajo un enfoque que rebasa nuestras fronteras con la consecuente apertura de puertas en el sector en el cual se especialice.

Dijo rebosando de inteligencia hace más de 50 años el genio alemán Albert Einstein

«Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber».

…así que en la medida que haya oportunidad, que no sea por ganas el detenerse a seguir preparándose academicamente.

El blogging estudiantil: 20 razones

Encuentro a través de Blogging on the Bay, del “blogfesor” norteamericano Bill Gaskins este enlace a 20 razones por las que los estudiantes deben  tener un blog, apoyando los beneficios que el blogging aporta a la enseñaza y continamente nos ilustra Mario Nuñez desde DigiZen.

  1. es divertido y les permite interactuar con la eduación de manera no estructurada

  2. audiencia auténtica, por encima del maestro que controla y evalua… ¡1,100 millones de potenciales visitantes!

  3. adaptado a diferente estilos de aprendizaje (educación especial, superdotados, regularización)

  4. estímulo de las habilidades y gusto por la escritura

  5. estímulo de las habilidades y gusto por la lectura

  6. apertura a la retroalimentación

  7. orgullo de tener algo de “manufactura propia”

  8. permiten incluir las herramientas que están acostumbrados usar: texto, videos, audio…

  9. aumento en la validación y corrección de las habillidades

  10. conocimiento del mundo real global

  11. aumento en el gusto por compartir

  12. intercambio de aprendizaje entre los estudiantes

  13. la familia puedes estar al tanto de la evolución académica

  14. se convierte el blog en una ‘carpeta de apuntes’ digital

  15. el trabajo queda registrado para futuras consultas

  16. se explota la natividad digital de los alumnos

  17. favorece la responsabilidad

  18. capacita para la ciudadanía digital

  19. fomenta la tutoría de igual a igual

  20. la interacción da pie a la profundización

Estoy ampliamente de acuerdo con los puntos enumerados, comentaba en uno de los post de arranque del blog: “Tuve oportunidad de trabajar como maestro en una escuela secundaria y durante un año escolar aproveché el blog como vehículo de comunicación “interactiva” con mis alumnos, chavales adolescentes a los que les llamó mucho la atención consultar una página para enterarse de alguna tarea o complementar lo visto en clase”. En el blog del profesor Rafael Robles también podemos encontrarnos experiencias del binomio educación-medios digitales.